Tailandia día 6: Patara Elephant Farm

Por fin había llegado uno de los días mas esperados del viaje, pasar el día con elefantes! Antony y yo nos levantamos super emocionados, y eso que aún no sabíamos que iba a ser una de las experiencias más especiales y bonitas de nuestra vida!

Antes de nada quiero decir que estuve leyendo mucho en foros y blogs antes de escoger el centro al que íbamos a ir. Cuando buscas por internet información, terminas encontrando vídeos y críticas de centros dónde les maltratan y con el alma rota.

Así que después de leer y releer comentarios y dejándome recomendar por otros viajeros, encontré un centro que me gustó mucho, Patara Elephant Farm.

Había leído que se necesitaba reservar con mucha antelación y no quise arriesgarme. El precio era bastante alto, 5800thb unos 150€, pero después de las buenas críticas que tenía, no nos lo pensamos mucho… Así que, 5 meses antes reservamos con Patara Elephant Farm

Quiero destacar, que dentro de éste precio incluyen un dvd, que te dan al final del día, con una gran cantidad de fotos y algunos vídeos! Durante todo el rato, un fotógrafo va contigo y te va haciendo fotos!

Al hacer la reserva tienes que especificar dónde te vas a alojar para que te puedan venir a recoger.

Cuando llegó el día, puntuales por la mañana nos recogieron en nuestro alojamiento y nos llevaron al centro.

Nos juntamos con un grupo de personas en una cabaña de bambú, donde nos explicaron la historia de Patara Elephant Farm, la de sus elefantes y el trabajo que realizaban allí.

Se trata de una empresa familiar que se dedica a la conserva y protección del elefante. Nos contaron que se dedican a rescatar elefantes en malas condiciones que están en circos u otros sitios y los rehabilitan.

También tienen un programa de reproducción con el que han conseguido que nacieran elefantes y con su programa de salud y rehabilitación, en 14 años no se les ha muerto ningún elefante, y 10 los han devuelto a la libertad.

Según dicen, no está subvencionados por nadie y todos los gastos de los elefantes corren de su cuenta, de lo que pagamos al ir a pasar el día con ellos.

También nos explicaron qué haríamos durante el día y, una vez pasada la tanda de preguntas, nos llevaron hacia los elefantes…

Pero primero nos llevaron a ver a dos madres elefantes con sus bebes!! Estuvimos un buen rato con ellos, tocándolos, viendo como jugaban y haciendo montón de fotos…!

Cuando terminamos nos llevaron ya al lugar donde estaban los elefantes que íbamos a cuidar. Nos asignaron a cada persona uno y nos presentaron a su “mahou”, mi elefante se llamaba “Patu” y era de los medianitos.

Nos enseñaron  como había que darles de comer y beber, primero lo hacía el mahou y luego nosotros. Yo estaba emocionadísima, estaba siendo una experiencia realmente increíble!!

Cuando terminamos de sus rutinas diarias estuvimos jugando con ellos, eran tan bonitos y tan increíbles que no podíamos parar de observarlos y fotografiarlos! Me hubiera quedado allí de voluntaria todo el verano!

Al terminar nos subimos en sus lomos para adentrarnos en la selva hasta llegar al río.

Montar en elefante es toda una aventura! Mi hermano iba un poco acojonado, ya que su elefante era un poco travieso, no obedecía mucho a su mahou y caminaba por donde quería!

Yo iba sentada con las rodillas apoyadas en las orejas y en alguna ocasión costaba mantener el equilibrio, porque “Patu” mi elefante se iba saliendo del camino y subiéndose por otros sitios que hacían que se tambaleara, era un subidón de adrenalina porque no sabías que iba a hacer en cada momento!

Una vez llegamos al río, bajamos de los elefantes y entraron sin pensárselo al agua!

Empezó a llover con fuerza pero nada nos paraba, la aventura se ponía aún más emocionante! Así que ropa fuera y al río a bañarnos con ellos!

Fue súper divertido! El Mahou me tiraba agua helada del río mientras yo bañaba a mi elefante y Patu cogía agua con su trompa y me la tiraba por encima, llovía a mares pero eso no impedía que nos lo pasáramos así de bién, hubiera estado allí horas! Cuando acabamos nos vestimos y nos fuimos a la cabaña donde nos tenían preparada un manjar espectacular!

Vaya pinta tenía todo y estaba realmente exquisito!! Después de pegarnos una buena comilona, subimos de nuevo en elefante hasta el punto de partida, donde nos despedimos de ellos con mucha pena, yo abrazaba a mi elefante y me lo quería llevar a casa, era tan bonito!!  Nos recogieron a todos en coches y nos llevaron a un lugar donde poder ducharnos y cambiarnos de ropa. Nos dieron el cd y dvd con fotos y videos y vuelta al hotel!

Realmente una experiencia indescriptible, una de las mejores experiencias de mi vida!! 

Espero que os haya servido de ayuda este post!!!

Si es así podéis compartirlo en vuestras redes sociales….con un sólo click!!

Muchas gracias!!

 

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