Tailandia día 8: Tour de Aventura en Chiang Mai

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Hoy tocaba un día de aventura! Nos venían a recoger al hotel a las 8.00h. Hay que decir que esta excursión fue un poco al azar…Nos habíamos reservado este día para improvisar algo de aventura. Al llegar a Chiang Mai buscamos en las agencias a ver lo que nos ofrecían, y esta fue la opción que más nos convenció. Tan sólo había una cosa que no nos gustaba que era montar en elefante con cestas,ya que ahí ya había maltrato y no estábamos de acuerdo en colaborar. Por otra parte yo estaba en desacuerdo en visitar mujeres jirafa, había leído sobre ello y no quería participar en su fomento, pero mi hermano decía que tenía mucha curiosidad y que quería verlo. Así que con esos handicaps nos aventuramos y reservamos.

La actividad consistía en; Visita a un poblado tribal Akha y mujeres jirafa, montar a lomos de un elefante, Trekking de 1,5h, baño en una cascada, rafting y descenso con balsa de bambú. El precio era de 1300baths por persona e incluía; transporte, guía habla inglesa, entradas, comida, actividades y seguro medico. Lo reservamos en la oficina Patthama Tour.

Después de recogernos a todos con la minivan, hicimos la primera parada que fue el pueblo tribal donde habitaban las mujeres de la Tribu Karen conocidas popularmente como las “Mujeres Jirafa”, en alusión a sus cuellos largos enroscados por anillos dorados.

Un poco de historia de las “Mujeres Jirafa”

Las mujeres de la Tribu Padaung (Yan Pa Doung) se conocen como las “mujeres de cuello largo” o como “Las Mujeres Jirafa”. Según cuenta la historia, los antepasados de las “Mujeres Jirafa” llegaron a la antigua Birmania, hoy conocida como Myanmar, hace 2000 años desde el desierto de Gobi (Mongolia).

Más tarde, las “Mujeres Jirafa” fueron prácticamente desplazadas hacia el estado de Kayah, al este del país, para luego huir, debido a la guerra civil birmana, hacia el norte de TailandiaPadaung es la tribu de mujeres que lleva los adornos conocidos como anillos de cuello, aros de bronce que se colocan alrededor de la garganta para alargar sus cuellos. Estos anillos dorados que también se colocan en las piernas y tobillos, hacen que las mujeres se vean como un dragón, que es una figura importante en su cultura, y según su milenaria tradición, las hace más bellas. Pero la sensación de cuello largo, es realmente consecuencia  de la deformación que se produce en la columna y la clavícula que produce su hundimiento.

A finales de 1980 y principios de 1990, muchas personas de esta tribu huyeron a Tailandia, escapando de la dictadura birmana que intentaba acabar con ellas, y ahora viven en las montañas del país de Siam con un estatus jurídico incierto: No se les reconoce como ciudadanos birmanos, ni tampoco tailandeses. No tienen ningún derecho, no pueden trabajar, carecen de papeles de identidad oficiales o pasaporte, y son personas con estatus de refugiados invisibles al gobierno. Su único medio de vida es, por tanto, las fuentes económicas generadas a través del turismo.

Nada más poner los pies en aquel poblado, nuestra primera impresión fue bastante decepcionante. Un recinto cercado pero con puertas abiertas, y una taquilla de acceso al lugar donde se “exhibían” esas mujeres jirafa.

Era como un pequeño poblado de casitas de bambú, tiendecitas y coloridos tenderetes repletos de telas, brillantes sedas, baratijas y souvenirs.

Nos adentramos sin saber muy bien qué íbamos a encontrarnos, pero presagiando el circo turístico con el que nos íbamos a enfrentarAnduvimos por la calle principal, mientras las mujeres allí sentadas en sus puestos nos animaban, con gestos de complicidad, a acercarnos a las mesas llenas de brillantes quimeras, para que les compráramos algún detalle de los miles de tesoros que exhibían en cada una de ellas. 

Estuvimos hablando con una de ellas, nos contó que los anillos en el cuello se van incrementando uno por año, desde los 5 a los 12 años de edad. A partir de esa edad se le añaden la mayor cantidad de anillos, hasta que el cuello llegue a su tope. Los anillos nunca se quitan: Las mujeres jirafa duermen, se bañan, y hacen todos con ellos. 

Mi hermano Antony, que fue el que realmente tenía curiosidad por conocer esta tribu, me empezó a decir que quería irse, que tenía ganas de llorar, que no podía seguir allí viendo a aquellas mujeres. Todo aquello era un circo montado para el turista donde aquellas mujeres eran el mono de feria. Es difícil expresar la mezcla de sentimientos encontrados que nos produjo estar en este lugar.

Dimos una vuelta por el poblado y les compramos algunas pulseras y souvenirs.

En una de los puestos había una niña sola vendiendo que estaba jugando a una especie de” tres en ralla” así que me agaché a su lado y me puse a jugar con ella. Fue sin duda uno de los mejores momentos de la visita al poblado. Su sonrisa y su inocencia me cautivaron, fue un momento que jamás olvidaré.

Salimos de aquel lugar con una sensación amarga, sintiendo que más que una tribu en su esencia, detrás de aquello se escondía una mafia que utilizaban a aquellas mujeres para atraer al turismo.

Seguimos con la ruta, nuestra siguiente parada fueron los elefantes. Tocaba paseo a lomos de un elefante subidos en sus sillas. Teníamos muy claro que depende de lo que viéramos allí no colaboraríamos con el maltrato animal.

Nada más llegar nos llevaron a una plataforma donde había que esperar, llovía mucho y nos dieron unos chubasqueros. Mientras veíamos como los elefantes iban haciendo sin parar el mismo recorrido una y otra vez sin descansar, ni beber ni comer, observamos como les pegaban con un palo alargado con un pincho en la punta para que hicieran todo lo que les decían, mientras el turista se paseaba encima suyo. Ni palabras, ni sonidos, ni comida, la única manera de comunicarse con el elefante era a golpes. Llevaban cadenas en las patas y heridas por los lomos, la cara y las orejas. Asombrados de lo que estábamos viendo y con lagrimas en los ojos le dijimos a nuestro guía que no participaríamos en esta parte de la excursión, que estaban maltratándolos y que no íbamos a subirnos.  No tenía absolutamente nada que ver con el santuario de elefantes rescatados que habíamos visitado hacía unos días.

Mientras nuestros compañeros de excursión realizaban su paseo a lomos de elefantes, nosotros nos dedicamos a comprar muchísima comida para darles a los elefantes que esperaban su turno en la cola para recoger a los turistas. Si vierais como abrían la boca y se empujaban los unos a los otros para ver quien acercaba antes la trompa y poder coger algo de comida..Se me partía el alma..!! Le pedí a mi hermano que grabara todo lo que viera y que al llegar a España, lo publicaríamos para denunciar todo aquello que no te enseñan en las agencias de viajes ni en muchos sitios. Grabamos para concienciar al mundo lo que vimos allí y denunciarlo de alguna manera. Me gustaría pedir que antes de ir a un sitio de estos, os informéis bien y os fijéis en si esos animales están siendo maltratados porque hay que evitar propagar este tipo de atracción turística que fomenta el maltrato animal.

Preferimos no mostrar fotos de esta parte de la excursión ya que pueda herir vuestra sensibilidad, pero os aseguro que fue muy duro ver como los pegaban sin compasión, haciéndoles heridas de sangre.

Después de este mal trago, nos subimos de nuevo en la minivan y nos bajamos en el principio del río. Era la hora de hacer rafting!!

Nos lo pasamos súper bien, bajadas con rocas, chocando, remando para un lado, para otro, muchas risas y dolor de culo de los botes que metía la lancha, pero fue muy divertido! y ahora tocaba lo mejor, descenso en balsa de bambú por el rio! Me hacía muchísima ilusión desde el momento en el que lo leí en la agencia! Pero el guía querían omitir esta parte de la excursión porque decía que el caudal del río había subido bastante y era peligroso, pero a mi me daba igual, no quería irme de allí sin haber hecho rafting en balsa de bambú!! Así que me puse modo pesada y le insistí en que había cogido la excursión precisamente por hacer esa actividad y que quería subirme aunque fueran 5 minutos, que me moría de ilusión! Y funcionó, pero solo 5 minutos nos dijo!

Así que nos hicieron subir a la balsa y…la gente estaba asustada porque veían que el agua se metía en la balsa así que no duraron ni dos metros de descenso y pedían bajarse, así que se fueron bajando y sabéis quien se quedo navegando los 5 minutos? Aquí la valiente, que casi se me hunde la barca!! Podéis apreciar que apenas se ve el bambú jajajja parece que esté flotando, pero la adrenalina máxima que corría por mi cuerpo no se puede describir!!!

Después de esta aventura, seguimos la ruta, tocaba trekking por la selva con baño en cascada!

El trekking de 1h y media por la selva fue lo que más nos gustó de toda la excursión. Vimos unos paisajes espectaculares con tormenta de 15minutos incluida, pudimos sentarnos a contemplar la naturaleza totalmente en silencio, bañarnos en una cascada preciosa. El conjunto de todas estas cosas hicieron que fuera la mejor parte de esta eaventura.

Espero que os haya servido de ayuda este post!!!

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Muchas gracias!!

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